Comenzaba Octubre. Sábado 8 am, Viole parte a la facu, con bolsito incluído ya que después de clase, habíamos quedado con Cacho que me iba a su casa, me esperaba con un asado y pasaríamos el finde juntos. Viole sale de la facu lo más campante, agarra telefonito, marca la línea directa a la Era de Hielo, y del otro lado no atiende nadie. Una vez, dos veces. A la tercera, Cacho atiende. Hey, Viole, qué hacés? Qué hacés Cacho? Te llamaba para avisarte que estoy saliendo de la facu, me tomo el tren y en un rato estoy ahí. Ahh, Viole, sí, mirá, mejor sabés qué? No vengas, porque estoy comiendo un asado en casa con los chicos. Pero Cacho, cómo? Sí habíamos quedado que yo me iba para allá al salir de la facu y vos me esperabas con un asado. Sí, Viole, pero cambié de planes, viste, tenía ganas de ver a los chicos, que no los veo nunca, y sino…Sino qué Cacho? Nada, que sino después me dicen que estoy siempre con vos y no da. Ahhh genial Cacho, cagate en mi de arriba de un pino, que total no pasa nada. No, pero bueno, vos seguro tenés otros planes para hacer Viole! Me estás cargando Cacho y la reconcha de tu madre? Tengo el bolsito para irme para tu casa, cómo habíamos quedado. Y bueno, Viole, qué querés que te diga?? Cacho, tres cosas: 1. Ya habíamos quedado, y sabés que detesto que me suspendan el programa a último minuto. 2. Mirá si yo no te avisaba que estaba yendo e iba directo a tu casa y me encontraba con que estabas en el medio de un asado con el Club de la Discapacidad Emocional en plena asamblea? 3. Andate bien a re la puta madre que te parió. Y le corté.
Me brotaba fuego de la calentura que tenía. No podía creer que alguien pueda ser tan egoísta! Nunca vi algo igual! Cacho jamás se podía correr un milímetro de su eje. Tiene una imposibilidad de ponerse en el lugar del otro nunca antes vista.
Me fui a mi casa, hirviendo. Cuando me bajo del colectivo, dos malechores me comienzan a seguir a plena luz del día, pero entre la multitud que siempre está en la puerta del Zoo, mi mal humor, y mi cabeza en cualquiera, no me di cuenta que me querían asaltar. Y ahí me forcejearon la mochila, pero por suerte, no pasó a mayores, no sé por qué. Les debe haber dado lástima mi cara de tristeza. Prefería que me roben la mochila a que Cacho me ignorara así.
Llegué a casa con miles de sentimientos, miedo, dolor, bronca, impotencia, tristeza, todo. Y lo llamé a Cacho. Nota de la escritora: Violeta siempre daba el primer paso hacia la reconciliación. No me atendió en toda la tarde. Hasta que me devolvió el llamado. Yo estallé en llanto, no podía creer tanta maldad. Como si yo fuera una minusa más que podía suspender así. Encima no pude contar con él con lo que me había sucedido. Se puso loco cuando le conté. Vino volando a mi casa, preocupado, pensando cualquiera. Cómo si alguien me pudiera lastimar más que lo que me estaba lastimando él!
Cuando llegó, no podía con él mismo. Estaba sacado, lo único que repetía es Yo no puedo! No puedo hacerme cargo de esto! Mirá si te pasaba algo! Es mucha responsabilidad. Y ahí nomás, y por primera vez lo dijo: No quiero estar más con vos. No puedo. No sé que es lo que me pasa. Pero yo no puedo. Te dejo Violeta. Esto es mucho para mi. Y se dio media vuelta y se fue. Cortando la relación, decidiendo unilateralmente que él no quería ser más una parte de la relación. Y me dejó sola. Llorando.
Yo no entendía nada, llamé a dos amigas que vinieron como los bomberos. Y sólo recuerdo que yo temblaba, llorando, en el piso de la cocina. Mientras ellas sólo repetían Qué tremendo hijo de puta este tipo! Lo mismo decían mis padres, qué le pasa a este tipo? Cómo alguien que se la tira tan de hombre puede ser tan pendejo inmaduro!
Y ahí, fue la primera muestra de cobardía, falta de huevos y coraje por parte de Cacho. Huyó, se dio a la fuga y me dejó. Sin importarle que del otro lado dejaba a Violeta destrozada, con el corazón en la mano. Una bajeza. La primera de muchas. Porque después volvió, como vuelve siempre. Como un hijo de puta que juega con el corazón de una mujer, que lo único que hizo fue amarlo. Y ahí nomás, me soltó la mano.

Miles de veces con dieciseis años que tengo me lo hizo mi novio... Una de ellas fue cuando cumplíamos un año y nueve meses habíamos quedado en que nos ibamos a Mc Donald´s. Antes de cumplir meses fallece su abuela, lo banqué en su momento y le dije se por lo que pasas si no queres no salimos. Luego, me dijo que despues de el dia que cumpliamos meses ibamos a salir. CUando me tomé el colectivo me dice te tengo que decir algo todo esto por mensajes, no vengas. Como que no vaya? ya estoy en el colectivo que queres que me baje? si si baja me dice. Le respondo olvidate yo voy a tu casa. Ahí me entero que su dolor por el fallecimiento de su abuela fue una farsa. Salió con a comer con amigos y para mi no tenía un mango.
ResponderEliminarLo ví le dije no lo puedo creer yo me voy. Te odio.
Pero como una pelotuda todavia sigo a sus pies ):.
Leo las entradas que haces al blog y me siento tan identificada.
Sos una ídola.
Claudi (:
todas hemos pasado por estas situaciones...no soy una idola, soy solamente una mina que la paso pesimo...y que por suerte pude salir, con ayuda de amigos, mi familia y nuevos rumbos... ojala puedas vos tambien...nadie merece tanto dolor y desplante.
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