Teníamos buenos momentos, es cierto, pero no duraban muchas semanas. Pasamos un finde en Tigre, genial, como si fuéramos la pareja más in love del mundo. Es que verdaderamente, había momentos en que así lo sentíamos. Así lo queríamos. Así se nos veía. Y era ahí cuando Cacho planeaba, hijos, boda, convivencia…pero no nos adelantemos. Teníamos mucha vida social, y vida en pareja más aún, mucho tiempo juntos, comidas, reuniones, y una que otra boda. Siempre la pasábamos genial, jamás nos aburríamos, siempre éramos el centro de atención de dónde sea que íbamos, nos moríamos de la risa, nos poníamos en pedo juntos, bailábamos ridículamente inventando pasos, dábamos siempre la nota, no nos importaba nada. Hacíamos show, nunca nos importaba “el qué dirán”, como al resto, porque no éramos falsos. Como me dijo una vez Cacho: Viole, esto está buenísimo, porque sos mi mejor amiga, podemos compartir todo, y encima con derecho a roce! Nunca pensé que mi mejor amiga iba a ser una mina.
Y en esa boda la pasamos regio, hicimos locuras divertidas. Pero lo anecdótico fue al otro día. Amanecimos con una resaca tremenda, sin poder movernos, deshidratados. Y Cacho me despierta con un: Viole arriba! Vamos a comer a lo de mis viejos que está toda mi familia. Pero Cacho, vos estás del orto…No ves el estado dominguero resacoso que portamos?? Estás completamente en pedo que yo voy a ir hoy a conocer a tu familia. Dale, Viole, es ahora o nunca. Me convenció con una sola condición: Voy Cacho, pero no me saco las gafas. No sé todavía como hice para salir de la cama. Pero por inercia nos subimos al auto y allá fuimos!
Estaba super nerviosa, me estresaba que después de tantas idas y vueltas, y cuatro meses juntos, llegara ese momento tan difícil para todo el mundo: Viole, te presento a mi familia. Familia, ella es Viole. Puufff! Que tormento! Pero la verdad fue super relajado, todos me trataron muy bien. Y acá se termina todo lo que tengo para decir de la familia de Cacho, es un terreno dónde no me pienso meter. Sobre todo porque ellos no saben todas las cosas que me hizo Cacho, porque Cacho nunca se preocupó en comunicarles las veces que me dejó, pero sí comunicaba lo que le convenía. Nunca les comunicó sus planes conmigo, ni todo lo que yo perdoné. Así que obvio que si viene una X a decirme algo de mi familia, o escribir un blog, yo voy a defender a mi familia. Más si no sé la verdad de la historia. Igualmente, nadie del lado de Cacho se enteró de este blog, por lo menos por mi. Y me chupa tres huevos que lo lean. La verdad que al lado de Cacho, Viole es una carmelita descalza.
Así que bueno, presentación familiar. Descontracturado total. Fuimos muchos domingos más a comer ahí y pasamos muchos momentos juntos y buenos. Nada más. Nunca más se comunicaron conmigo, como Cacho. Por lo que me contó Cacho después de ese día, yo les caí muy bien, di una muy buena primera impresión, que era muy femenina, muy simpática y agradable y no sé que otras cosas. A Cacho y a mi nos gustó escucharlo, claro. Yo fui la única novia que Cacho tuvo, por ende que presentó. No es a lo que están acostumbrados, así que me pareció copado caerles bien.
Yo creo que supieron lo mucho que lo quise a Cacho, por todas las veces que accedí volver con él. Aparte las minas eso lo sabemos. Se siente, se sabe. Una pena que no sepan lo bien que le hice, y las cosas que hice por él. Y las veces que intervine y que obré. Creo que si supieran todo eso, y si era verdad el cariño que decían tenerme, me hubieran al menos llamado. Sobre todo los que eran conscientes de todo lo que yo hice por Cacho en relación a su familia. Pero no es mi terreno. Callate Violeta mejor…

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