sábado, 8 de enero de 2011

Qué lindo tener a Cacho finalmente comiendo de mi mano

Viole obviamente moría por Cacho, y lo seguía amando como siempre…o más. Qué enferma! En 20 días me iba de viaje y aún no estaba preparada para no verlo más así que no podía decirle que no muchas veces.
Una tarde me llamó y me dijo que me quería empezar a demostrar que era todo para él y q había reservado el fin de semana en el Sheraton de Pilar, que él sabía que no me tenía que demostrar con cosas materiales pero que era importante que estemos el finde juntos, solos, afuera de Bs As, para poder empezar a demostrarme que esta vez era distinto, bla bla. Viole, yo ya reservé, no sientas presión, si querés ir, ya está.
Mirá Cacho, a mi no me hace mal estar con vos ni verte, no me influye en mi decisión, y la verdad que yo tampoco puedo cortar del todo, pero no quería q nos confundiéramos. Lo que nos pasa va mas allá de todo, eso lo tengo bien en claro. Lo que menos necesitamos es confundirnos más, estar 3 días juntos todo el tiempo, ya que tenemos experiencia que a vos te agobia, pero no considero que nos haga mal, sino que es nunca poder darle un corte, porque evidentemente se nos hace imposible.
Cacho yo te sigo amando de la misma manera, con la misma intensidad pero si yo no me abro ya, me voy a reventar la cabeza contra la pared. No Viole, por más que sea lo último que haga en la vida, vas a ver que esta vez es diferente. Y obvio que Viole, la pelotuda del siglo, le creyó. Pero con algo diferente, si bien no le creía nada de lo que Cacho decía, sí sabía que acá yo me tenía que hacer cargo de mis decisiones. Lo pensé unos días y a último momento le dije, Ok, Cacho, let´s go.  Y partimos a pasar el finde al Sheraton de Pilar.
Llegamos a Pilar y mientras almorzábamos al lado de la pileta, me anunció que hizo una oferta para comprarse una casa en San Isidro pensando en un futuro para los dos. Viole, me voy a quedar por vos, acá estoy bien, si algún día me voy es porque los dos tenemos un proyecto, ya no es más un proyecto sólo mío.
Cacho, mirá, te explico algo para que lo tengas en claro…Yo no te creo nada, nada de nada, para mi lo único que estás haciendo en este momento es mover los labios y de ahí salen palabras que me entran por un oído y me salen por el otro. No confío en vos. No te creo nada.
Pasamos un finde al sol, en la pile, como abstraídos…nadie sabía que yo estaba ahí, sólo la Gorda. Cacho estaba como un pollito mojado. Porque en realidad Cacho se cree mil, pero es un dos. Es todo de la boca para afuera, porque tiene que aparentar rudeza y seguridad, y lucha contra eso constantemente.  Cacho es la persona más criticadora que conocí en mi vida. Como si él fuera perfecto. Habla de todos, todas y todo como si tuviera la llave de la verdad. Cacho se cree un gran sabio que habita en la cima de la montaña de alguna región budista del Tibet y que todos van a consultarlo porque tiene la posta. Para Cacho la gente hace todo mal, todos son imperfectos, todos deberían cambiar tal cosa, todos deberían actuar de otra manera, que el marido de tal no debería hacer esto, que la novia de tal es así, que este se cree no sé qué, que a este lo maneja la jermu, q esta no hace nada en todo el día, en fin, la ligan todos, seres queridos y seres desconocidos.
Viole, quiero que vuelvas a ser mi novia nuevamente. No puedo sin vos, sos mi motor. Quiero que te vayas a NY siendo mi novia, confiando en mi, creyendo de nuevo en lo nuestro.

No Cacho, no puedo. Sorry. Lo máximo que puedo hacer por ahora es tratar de separar las cosas, y vernos de tanto en tanto porque yo tampoco puedo dejarte, dejarnos. Pero no soy tu novia, porque no me respetaste como tal. Y la verdad que espero poder olvidarte y superar esto en mi viaje. Esa es mi realidad. Espero no parecerte fría.


1 comentario: