jueves, 13 de enero de 2011

El primer amor es una pequeña locura y una gran curiosidad. (George Bernard Shaw)

Locura, sí. Curiosidad, también. Desafío. Ganas. Inexperiencia. Deseo. Novedad. Refugio. Confianza. Mi primer amor fue Cacho. Y hasta hace poco creía que uno sólo puede amar una vez en la vida. No porque ahora esté enamorada, porque nada más alejado de la realidad. Sólo que me doy cuenta que Cacho no es el amor de mi vida. Ni el único amor que tendré porque, de ser así, estaríamos juntos. Y no. Por suerte! Me estaría arruinando la vida a mi misma! Lo único bueno que hizo Cacho fue desaparecer y nunca más dar señales de vida! Lo odié por eso, pero ahora: Gracias Cachito querido!
Durante esos días previos a mi viaje, muy pocas personas sabían que yo me veía con Cacho. Había sido todo muy vertiginoso. Todos habían opinado, se habían metido, habían criticado y sentenciado. Así que esta vez había decidido guardármelo para mi. Por supuesto La Gorda sabía todo. Ella lo bancaba a muerte a Cacho. Porque como ella decía: Viole, no puedo odiarlo. Porque si bien nunca te vi tan triste en mi vida como ahora, jamás te había visto tan feliz y plena como en los últimos 7 meses.  Así que la Gorda lo invitó (nos invitó) a comer. Cuando lo vio le dijo todo con la mirada. Él le pidió perdón. Porque sabía que la había defraudado, porque ella fue siempre la única que lo apoyó incondicionalmente. La Gorda sólo le dijo: No tenés ni puta idea del daño que nos causaste. Ni la menor idea de lo que la hiciste sufrir. Lo que ha llorado. Le rompiste el corazón…y me parece que no sos consciente de ello. 
Cacho lo aceptó. No dimensiono el daño. Y no sé como repararlo.
Ahora bien, Violeta intentaba poner un stop. No podía. Aceptaba verlo de tanto en tanto. Un finde, los amigos de Cacho lo invitaron a un asado. Dijo que no, para que yo no me sintiera incómoda. Y yo como soy tan ingenua y me daba cosa dije, no pasa nada Cacho! Me la banco! Vamos…que me van a hacer??? Para qué! La minusa esa gorda inmunda y su marido inmundo me trataron pésimo! Con aires de qué mierda hacés acá? Cacho estás loco! Que hacés? Jamás en mi vida me había sentido tan incómoda. Primero porque el que obviamente todos sabemos era responsable, era Cacho. Mi único error fue haberles mandado el mail de “despedida” de grupo… Cómo lo hubiera hecho con personas normales. Ahhh en estos momentos se me salta la cadena y diría tantas cosas! Sólo me quedo con esto: “Cada uno obtiene lo que se merece” Los forros, obtienen forradas, los garcas, también. Cacho se recontra mil enojó. No podía creer el desplante desubicado de esta pareja. Estaba indignado! Lo que los putió!
Me fui unos días a Rosario. Necesitaba espacio y despedirme de mi familia y amigos antes de partir. Volví y Cacho estaba ahí, firme. Queriendo recuperarme, y volver a construir. Queriendo ayudarme a que organice mi viaje de la mejor manera. Cuidándome, protegiéndome. Todo lo que yo siempre soñé. De la forma en que siempre deseé que Cacho me tratara. Demasiado tarde?
Cacho me voy. A las 5 me busca el taxi para ir a Ezeiza. Ojalá no hubiéramos llegado a este punto en que yo haya tenido que escaparme un mes para superarte y olvidarte. No Viole, no digas eso. Sólo te vas de vacaciones. Porque cuando vuelvas, yo acá estaré esperándote. Para empezar de nuevo. Por última vez y para siempre. No quiero que te vayas en taxi. Yo te llevo.
La despedida en Ezeiza fue dura. Esos abrazos en silencio que dicen todo. Te amo con todo mi corazón Violeta. Sos mi mujer. Que tengas un lindo viaje y acá estaré a la vuelta. Sos mi vida.Chau Cacho. Te amo con toda mi alma.
Chau Viole,  lee esta carta cuando estés en el avión. Ahora subí esas escaleras, y no mires para atrás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario